Inteligencia Artificial ¿piloto o copiloto?

La Inteligencia Artificial puede ayudarnos en muchas tareas e incluso puede funcionar de manera ‘autónoma’, pero aún necesita la supervisión y el conocimiento humano.

En el último tiempo hemos escuchado en casi todos los medios de comunicación sobre la utilización de herramientas basadas en Inteligencia Artificial, de forma que plantean un salto cuántico en la interacción, impulsando el uso de estas soluciones que incorporan elementos de creatividad, contexto y colaboración. A partir de esto, surgieron dudas y especulaciones sobre todo lo que esta nueva tecnología nos trae.

Es importante preguntarnos acerca del rol que está tomando la IA en la sociedad, y saber que, aunque ahora está en boca de todos, en realidad ya existe entre nosotros, desde hace mucho tiempo.

El primer programa exitoso se escribió en 1951 y, desde aquel momento a la actualidad, el objetivo estuvo siempre enfocado a “asistir a las personas para que su trabajo se hiciese de forma más eficiente y con mejores resultados”. Sin embargo, fue durante la segunda mitad de 2014 donde, a partir de una inyección en esta industria, cercana al medio millón de dólares, que todo se revolución y se volvió más visible y accesible para todos los usuarios.

Hoy existe una conciencia a mayor escala sobre la IA en la población general, es el claro ejemplo de SIRI y están surgiendo una explosión de nuevas empresas relacionadas con ella que buscan brindar soluciones más inteligentes para sus clientes.

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La IA puede ayudarnos en muchas tareas e incluso puede funcionar de manera ‘autónoma’, pero aún necesita la supervisión y el conocimiento humano para organizar todo el proceso. Actualmente, ayuda a acelerar el proceso de prueba y a reducir el tiempo de mantenimiento, pero todavía hay desafíos por superar.

Hoy es una herramienta que está muy unida al concepto de ciberseguridad, ya que permite pronosticar amenazas, examinar las causas de los ataques de manera eficiente y mejorar la arquitectura de protección. Por eso, muchas empresas la utilizan en pro de mejorar la seguridad de la red, aumentar la privacidad de los datos de la organización e incrementar la solidez en la nube, entre otros procesos.

Para la industria del desarrollo de software, la incorporación de este algoritmo en la dinámica de trabajo trajo grandes beneficios para sus clientes: disminución de tiempos de feedback, generación de universos hipotéticos con mayor capacidad, ayudando a que los productos de las plataformas empresariales sean más productivos, entre otros.

El uso de sistemas de IA era hace solo una década de acceso casi exclusivo de la academia y de grandes empresas como Google, para poder desarrollar y usar un modelo de Machine Learning necesitabas personas con maestrías y doctorados, hoy día productos como ChatGPT, Copilot y Dall-E han democratizado el acceso a la Inteligencia Artificial y han creado un terreno fértil para fortalecer la competitividad de empresas de todos los tamaños,”comentó Mario Rugeles, Head of Data de Endava Colombia.

De hecho, hay algunos mitos con respecto a la Inteligencia Artificial, y es que la gente no tiene los instrumentos para entender el mundo. Pero no hay que olvidarse que es una herramienta más, que no debe generar miedo y entender que como todo nuevo instrumento necesita para su correcto funcionamiento el criterio de un ser humano.

Al respecto, Rugeles, menciona que la inteligencia artificial puede servir como una asistencia en el trabajo, más no como un reemplazo, ya que la IA “no tiene consciencia detrás, no puede reflexionar, comprender eso es fundamental para que la gente pueda balancear oportunidades y riesgos para sacar el mejor provecho de estas herramientas.”

De igual manera, Mario comenta que “hoy día cualquier persona con acceso a internet puede hacer uso de sistemas IA, pero son sistemas que necesitan la dirección del ser humano para obtener el mejor resultado posible, estos sistemas son muy susceptibles a sesgar sus respuestas y necesitan la supervisión humana para mantener y mejorar la cálidas de sus respuestas. Por eso es muy difícil que la Inteligencia Artificial nos pueda reemplazar”.

Quizás muchas personas se sientan atemorizadas por la posible pérdida de su trabajo ante la potencialidad de ser reemplazado por un robot, pero también se puede abrir el debate para ver que no es un riesgo, sino quizás una ventaja, un beneficio: quizás al acortar la jornada laboral gracias a su uso podamos tener una mejor calidad de vida.  Y saber que todo cambio cultural conlleva riesgos para toda la población que, al tomarlos y entenderlos, lograrán con el tiempo generarnos mucha más confianza en ellos.

En Colombia, Endava ya ha empezado a utilizar la Inteligencia Artificial para poderle sacar el mejor provecho en diferentes áreas, por ejemplo, en la disciplina de data, ayudando a conseguir más empleados o mejorar procesos. Todo esto con el fin de apuntarle a varias fuentes y tener un verdadero entendimiento y conocimiento antes de ofrecerlo a sus clientes. 

 

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